La noche del Jabalí - Alí Primera

Haití o los condenados de la tierra



Jesús Chucho García
jesuschuchogarcia@hotmail.com

Una vez más la gran isla del Caribe está sufriendo una de las peores tragedias en su historia. El temblor que sacudió a nuestro hermano pueblo lo colocó de nuevo en los titulares amarillista de la gran prensa. El dolor de Haití es un dolor acumulado en el tiempo, que debemos saldar moral y materialmente


PRIMER PAIS LIBERADO DEL PLANETA LIBERADO
POR LA DIASPORA AFRICANA

Esta isla que está asolada a causa de un terremoto de siete grados, Haití, constituyó hasta finales del siglo XVIII el espacio más rico del Caribe bajo el yugo del colonialismo francés, donde la elite parisina colonial ensayó leyes como el Código Negro del administrador Colbert para reglamentar el trabajo forzado, prohibir la mezcla de razas, fundamentar el racismo y los más grave, el exterminio sistemático de los africanos y sus descendientes, con el trabajo obligado de sol a sol. Esta situación conllevó a que en 1791, en la Bahía de Bois Caiman, próximo a Puerto Príncipe, una sacerdotisa de la espiritualidad Vudú, rodeada de extraordinarios cimarrones como Boukman, invocara a los ancestros para iniciar la gran rebelión que tendría como objetivo eliminar las pailas del infierno humano expresada en las pailas de las plantaciones azucareras, donde eran explotados casi medio millón de niños, mujeres y hombres. Se inicia así una gran rebelión que culminara trece años después con el triunfo de la Revolución Haitiana que acabó con la trata negrera, el sistema esclavista colonial y propuso un modelo de independencia distinto al modelo norteamericano y francés.
La vieja colonia de Saint Domingue tomaría el nombre de Haití, propuesto por Jean-Jacques Dessalines, en 1803 y reafirmado por Alexandre Petión. Seis años antes de que se iniciara, en la perspectiva de la historiográfica oficial, el proceso de independencia de 1810, ya Haití tenía seis años de adelanto precedido de una guerra de guerrilla de trece años, donde vencieron al ejército de Bonaparte, dirigido por Lecler, así como al ejército inglés y al ejército español que intentó atacar desde República Dominicana.
La independencia de Venezuela nació en Haití

Para quienes estamos reinterpretando la historia desde la subjetividad afrodescendientes, conciente sabemos que la independencia de nuestro país no nació el 19 de abril de 1810, ni tampoco con la firma de la misma, el 5 de julio de 1811… Esa es la historia dominante repetida por la historiografía oficial que tiende a entramparse en un contexto conceptual, excluyente de los aportes morales, políticos y sociales de la afroindinidad. Para quienes tenemos una visión crítica de los hechos, antes del 19 de abril del 1810, ya nuestros ancestros africanos e indígenas habían bañado con su sangre el territorio venezolano y de la hoy mal llamada América Latina.
Cuando decimos que la independencia de Venezuela nació en Haití, estamos reafirmando que sin Petión, a Simón Bolívar le hubiese sido casi imposible lograr la independencia. Bolívar fue apoyado moral, militar, material, económica y humanamente por el honorable pueblo haitiano, solo a cambio de la libertad de los y las esclavizadas que gemían bajo el yugo de la esclavitud. Ese gesto a la hora de esta tragedia que sacude Haití debe ser recordado. Es por ello, que el gobierno venezolano desde que se inició el proceso bolivariano ha sido sensible con los planteamientos realizados por el movimiento afrovenezolano de saldar esa deuda moral de siglos y de vacíos históricamente vergonzantes cuando rechazamos la presencia de Haití en el Congreso Anfitriónico de Panamá, a mediado del siglo XIX.
Nuestra burguesía criolla del siglo XIX contribuyó al aislamiento de Haití, a su bloqueo tanto por las fuerzas imperialistas de Europa, Estados Unidos y la Iglesia Católica. Haití fue después invadida en sucesivas oportunidades por Estados Unidos en complicidad con la dictadura de los Duvalier y el posterior golpe de Estado contra el presidente elegido democráticamente, Jean-Bertrand Aristide, en el año 2004, cuando ese país cumplía sus doscientos años de independencia.

Los condenados de la tierra

Ese gran líder afrodescendientes de la isla de la Martinica, Franz Fanon, escribió un excelente libro llamado “Los Condenados de la Tierra”, referido a la lucha de liberación en Argelia. El texto expresa que al fin y al cabo los condenados de la tierra estaban condenados a la libertad. Hoy, pese a toda la tragedia que vive, el pueblo haitiano no desmayará en la construcción de su esperanza. La Cité-Soleil volverá brillar, los Toussaint-Louverture, Dessalines, Petión y Cecile Fatima estarán empujando a los sobrevivientes haitianos al calor de la solidaridad internacional.